El próximo capítulo de la publicidad programática
La industria de la publicidad programática está entrando en una nueva fase.
Durante años, el ecosistema se construyó en gran medida sobre un modelo fundamental: el contenido genera tráfico, el tráfico genera impresiones publicitarias y una compleja cadena de intermediarios conecta ese inventario con los anunciantes.
Ese modelo está cambiando.
El auge de la inteligencia artificial está obligando a la industria a replantearse qué es lo que realmente genera valor.
Los motores de búsqueda con IA, los asistentes virtuales, los motores de respuesta y las interfaces generativas están cambiando la forma en que las personas descubren y consumen información. Los usuarios esperan cada vez más una respuesta directa en lugar de una lista de enlaces. Como resultado, la relación entre el contenido, las audiencias, los publishers, los anunciantes y las plataformas tecnológicas se está reconfigurando de manera fundamental.
Y creo que esto plantea tanto un desafío como una enorme oportunidad.
El valor del contenido se vuelve más importante, no menos
Uno de los mayores errores conceptuales sobre la era de la IA es pensar que el contenido pierde valor porque los usuarios podrían no visitar al publisher original.
Creo que podría ocurrir exactamente lo contrario.
El contenido de alta calidad, original y con autoridad puede convertirse en uno de los activos más valiosos del ecosistema digital, pero la forma de capturar ese valor va a cambiar.
Históricamente, los publishers han monetizado su contenido principalmente a través de publicidad, suscripciones, patrocinios o comercio electrónico.
La próxima generación podría implicar algo mucho más amplio:
¿Qué tan valioso es tu contenido para las máquinas que entienden, resumen, recomiendan y distribuyen información?
Si los sistemas de IA dependen cada vez más del contenido de los publishers para generar respuestas, recomendaciones y decisiones, los publishers necesitarán mejores formas de identificar, estructurar, autenticar, enriquecer y monetizar la información que producen.
Esto podría crear modelos de ingresos totalmente nuevos en torno al contenido en sí.
Anunciantes y agencias también buscan algo diferente
En el lado de la demanda, los anunciantes y las agencias buscan cada vez más una conexión más directa con publishers de calidad y audiencias relevantes.
No quieren necesariamente más capas en la cadena de supply.
Quieren mejores señales, mayor transparencia y mejores resultados.
Por lo tanto, la pregunta para cada intermediario debería ser:
¿Qué valor adicional estás creando entre el anunciante y el publisher?
Si la respuesta es simplemente «trasladamos la petición del punto A al punto B», resulta cada vez más difícil justificar esa capa.
Pero si la tecnología puede transformar una impresión básica en una señal mucho más valiosa —comprendiendo el contexto, la calidad del contenido, la intención de la audiencia, la atención, el entorno, la relevancia o la probabilidad de un resultado—, entonces ese intermediario realmente está creando valor.
Y ahí es hacia donde creo que se dirige el futuro del ad tech.
Los intermediarios deberán convertirse en creadores de valor
No creo que los intermediarios desaparezcan.
Creo que la intermediación innecesaria desaparece.
Las empresas que sigan siendo relevantes serán las que hagan que la transacción sea mejor.
Ese valor puede provenir de:
- Mejores señales contextuales y semánticas.
- Comprensión del contenido impulsada por IA.
- Una optimización de la ruta de supply (Supply-Path Optimization) más eficiente.
- Un mejor emparejamiento entre el contenido y la demanda.
- Detección de fraude y control de calidad.
- Señales de audiencia e intención.
- Una mejor visibilidad y descubrimiento del inventario premium del publisher.
- Medición y atribución superiores.
- Tecnología que reduzca el desperdicio en la cadena de supply programática.
- Herramientas que ayuden a los publishers a empaquetar y monetizar su contenido de manera más efectiva.
La clave es que cada capa adicional debe hacer que el activo subyacente —el contenido del publisher y su audiencia— sea más valioso, más fácil de descubrir o más eficiente de monetizar.
Los publishers necesitarán pensar más allá de la impresión publicitaria
Para los publishers, creo que la oportunidad es aún mayor.
La pregunta tradicional ha sido:
«¿Cuántas impresiones puedo vender?»
La nueva pregunta podría pasar a ser:
«¿De cuántas formas diferentes puedo crear y monetizar valor a partir del contenido que produzco?»
La IA crea una capa de distribución completamente nueva.
Los publishers necesitarán tecnología que ayude a que los sistemas de IA comprendan y descubran mejor su contenido:
- Contenido estructurado.
- Entidades y relaciones claras.
- Metadatos confiables.
- Contexto.
- Señales de originalidad.
- Autoridad.
- Frescura de la información.
- Procedencia del contenido.
- Información legible por máquinas.
Y, potencialmente, nuevos modelos comerciales sobre cómo los sistemas de IA acceden, referencian, licencian o utilizan ese contenido.
El publisher del futuro no venderá simplemente publicidad alrededor de un contenido: estará monetizando la información contenida dentro del propio contenido.
Y esto también cambia la publicidad programática
Imaginemos un futuro donde una puja programática no se base principalmente en una URL, un segmento de audiencia y un par de señales estándar.
En su lugar, la transacción podría entender:
- ¿De qué trata este contenido?
- ¿Qué nivel de autoridad tiene?
- ¿Qué intenta lograr el usuario?
- ¿Qué intención comercial existe alrededor del contenido?
- ¿Qué tan valioso es este entorno para un anunciante específico?
- ¿Qué tan confiable es la información subyacente?
- ¿Qué probabilidad hay de que el contenido influya en una decisión?
Esto genera un marketplace mucho más rico.
Y la IA hace que gran parte de esto sea posible a escala.
¿Qué pasará ahora?
Mi visión es que la próxima evolución de la publicidad digital no se tratará simplemente de añadir IA a los productos existentes.
Se tratará de replantearse dónde se crea el valor.
- Para anunciantes y agencias: Espero un enfoque más firme en la calidad, relaciones directas con publishers, señales relevantes y resultados medibles.
- Para publishers: Espero un mayor foco en la calidad del contenido, la capacidad de descubrimiento, los datos, la visibilidad ante la IA y nuevos modelos de monetización.
- Para empresas tecnológicas e intermediarios: Creo que la vara estará más alta: no te limites a conectar oferta y demanda, mejorá el valor de lo que estás conectando.
Las empresas que logren hacer que el contenido sea más valioso, que los publishers sean más fáciles de descubrir, que la publicidad sea más relevante y que la transacción general sea más eficiente, tendrán un papel fundamental en la próxima generación del ecosistema.
La industria programática ha pasado años optimizando la transacción.
Quizás la próxima década se trate de optimizar el valor que hay detrás de la transacción.
Me interesaría mucho saber cómo ven esta evolución otros actores de la industria.
¿Qué creen que se convertirá en el activo más valioso de la publicidad digital en los próximos 5 a 10 años: la audiencia, el contenido, los datos, las señales o algo que aún no hemos identificado del todo?
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